Cuando se habla de la economía paraguaya, casi siempre se termina hablando del campo. Y con razón: pocos sectores sostienen tanto del país como el agropecuario, y en el último año lo demostró con números que pocos rubros pueden igualar.

Un sector que no para de crecer

El Ministerio de Agricultura y Ganadería cerró 2025 con el agro creciendo un 9,5% interanual, aportando cerca del 5% del PIB nacional y generando el 80% de los alimentos que se consumen en el país. A esto se suma un dato que muestra la escala del sector: solo en asistencia técnica, el MAG llegó a más de 57.900 productores durante el año.

Las exportaciones agropecuarias, además, siguen siendo el principal sostén del comercio exterior paraguayo, con las manufacturas de origen agropecuario —productos ya procesados, no materia prima cruda— creciendo casi 15% en volumen durante 2025. El agro paraguayo ya no es solo el que exporta soja en grano: cada vez agrega más valor antes de vender.

El propio gobierno ya apunta a la digitalización

Un dato interesante para este rubro es que la digitalización dejó de ser una idea externa al sector: el MAG la incluyó explícitamente entre sus prioridades para 2026, junto con la productividad y la inclusión financiera, después de lanzar en 2025 el Mercado Digital de la Agricultura Familiar. Es una señal clara de que incluso desde el propio sector se reconoce que la presencia digital todavía es una materia pendiente para buena parte de los productores y cooperativas del país.

La brecha que persiste en cooperativas y productores medianos

El diagnóstico general de digitalización de mipymes en Paraguay —que veníamos comentando en otros artículos de este blog— también se refleja acá: la mayoría de las cooperativas, distribuidoras de insumos agropecuarios y productores medianos siguen operando sin una presencia digital propia, dependiendo del boca a boca o de contactos ya conocidos para vender o comprar. En un sector donde las decisiones de compra suelen ser grandes y donde cada vez participan más actores —desde proveedores de insumos hasta compradores industriales—, no aparecer online significa quedar afuera de negociaciones que hoy empiezan, cada vez más, con una búsqueda en Google.

Lo que una presencia digital le suma a este rubro

Para una cooperativa, una distribuidora de insumos o una empresa agroindustrial, una web no reemplaza las relaciones comerciales que ya existen —las refuerza—. Mostrar catálogo de productos o servicios con claridad, dar información técnica accesible, y ofrecer un canal de contacto directo genera confianza frente a compradores o proveedores que todavía no te conocen personalmente, algo cada vez más común en un sector que se está profesionalizando e integrando a cadenas de valor más grandes.

Así lo pensamos en KapeDev

El agro no necesita una web genérica de "empresa moderna": necesita una presencia digital que hable el idioma del sector, con la información que un comprador o un socio comercial realmente busca antes de decidir con quién trabajar. Ahí es donde nos gusta enfocar cada proyecto de este rubro.

Preguntas frecuentes

¿Una cooperativa agropecuaria realmente necesita página web?

Sí, sobre todo si trabaja con compradores o proveedores que no son solo contactos personales cercanos: una web da información clara y transmite formalidad frente a negociaciones nuevas.

¿Este rubro no es demasiado tradicional para digitalizarse?

Al contrario: el propio gobierno ya está empujando la digitalización del sector, lo que significa que moverse ahora te deja mejor posicionado que esperar a que el resto se digitalice primero.

¿Qué tipo de contenido debería tener la web de una empresa agropecuaria?

Información clara sobre productos o servicios, datos de contacto directo, y cualquier certificación o dato técnico relevante que un comprador necesite antes de decidir.

¿Tu cooperativa o empresa del agro todavía no tiene presencia digital propia? Escribinos y vemos cómo armar algo pensado específicamente para tu rubro.

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