Cada año, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO) publica el Índice Global de Innovación, un ranking que mide la capacidad de innovación de 139 economías en base a unos 80 indicadores distintos. En la edición 2025, Paraguay quedó en el puesto 103, un resultado que se mantiene dentro del rango de confianza estadística que la propia WIPO calculó para el país (entre los puestos 95 y 107).

Lo que mide realmente este índice

El Índice Global de Innovación no mide solo tecnología ni patentes. Combina indicadores institucionales, educativos, de infraestructura, de sofisticación empresarial y de resultados concretos de innovación, como productos nuevos o modelos de negocio novedosos. Un país puede quedar rezagado en este ranking por razones estructurales que van mucho más allá de lo que cualquier negocio individual puede controlar: políticas públicas, inversión en investigación, marco regulatorio.

Ahí está la clave para entender por qué este número, aunque real, no dice nada sobre el potencial de innovación de un negocio en particular.

El Efecto Promedio

A este fenómeno lo llamamos el Efecto Promedio: cuando un número nacional, construido a partir de miles de negocios distintos, termina proyectándose sobre cada negocio individual como si fuera su propio techo. Un ranking nacional promedia empresas, sectores e instituciones enteras. Dentro de ese promedio hay negocios que innovan constantemente y otros que no innovan nunca, mezclados en un mismo número. Que Paraguay ocupe el puesto 103 no significa que cada negocio paraguayo esté condenado a ese mismo nivel. Significa que el promedio es bajo, y el Efecto Promedio es, precisamente, la trampa de pensar que ese promedio te describe a vos.

En la práctica, un promedio bajo deja mucho espacio para que un negocio individual se destaque simplemente por hacer lo que la mayoría de sus competidores todavía no hace.

Innovar no siempre significa tecnología de punta

Para un negocio chico o mediano, innovar puede ser tan simple como ser el primero de su rubro en tener un catálogo online, el primero en ofrecer un sistema de reservas que funcione fuera del horario de atención, o el primero en usar datos reales para entender a sus clientes. Ninguna de estas cosas requiere investigación de laboratorio ni presupuesto de multinacional. Requiere, simplemente, hacer algo que el resto del rubro todavía no hizo.

Así lo pensamos en KapeDev

No creemos que haga falta esperar a que Paraguay suba en un ranking internacional para que un negocio empiece a innovar. La brecha entre el promedio del país y lo que un negocio individual puede lograr es, en los hechos, la misma oportunidad que venimos documentando en este blog una y otra vez: cuanto más bajo el promedio general, más grande la ventaja de quien decide moverse primero.

Preguntas frecuentes

¿Qué mide exactamente el Índice Global de Innovación?

Combina indicadores institucionales, de capital humano, infraestructura, sofisticación de mercado y de negocios, y resultados concretos de conocimiento, tecnología y creatividad, publicados anualmente por la WIPO.

¿Qué es el Efecto Promedio?

Es el nombre que le dimos a la trampa de creer que un promedio nacional describe a cada negocio individual, cuando en realidad esconde una enorme variación entre negocios que van muy por debajo y muy por encima de ese número.

¿El puesto 103 significa que Paraguay no tiene negocios innovadores?

No, significa que el promedio nacional es bajo, lo que convive perfectamente con la existencia de negocios individuales innovadores que se destacan justamente por estar por encima de ese promedio.

¿Cómo puede innovar un negocio chico sin gran presupuesto?

Siendo el primero de su rubro en resolver algo que sus competidores todavía no resolvieron, como una presencia digital clara, un sistema de reservas simple, o el uso de datos reales para tomar decisiones.

¿Tu negocio está haciendo algo que el resto de tu rubro todavía no hace? Escribinos y lo pensamos juntos.

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