
Bife de chorizo
Grueso, sellado sobre la brasa fuerte y terminado al costado, donde el calor es más suave.
BrasaEsteña
Carne madurada, leña de quebracho y el punto exacto. Una parrilla de barrio en el Área 1 de Ciudad del Este, para sentarse sin apuro.
Nuestra forma de cocinar
La carne no se apura. Se elige, se espera y se cocina mirándola, hasta que el fuego hace lo suyo.
Trabajamos con novillos del Alto Paraná y dejamos descansar la carne tres semanas antes de que llegue a la parrilla.
El asado de tira y el costillar empiezan a las cuatro de la tarde, para que a la noche se corten con el tenedor.
Solo quebracho blanco. Es más trabajo y más humo, pero es lo que le da el gusto que se siente desde la vereda.
La brasa
La leña necesita su tiempo para convertirse en brasa. Cuando abrimos, el fuego ya trabajó dos horas.
La carne va con sal parrillera antes de la brasa. El chimichurri y las salsas llegan a la mesa aparte, para que elijas vos.
Jugoso, a punto o cocido. Si no sale como lo pediste, lo hacemos de nuevo sin discutir.
De la parrilla
Estos tres son los que más salen. En la carta hay nueve, más el pollo y el costillar de cerdo.

Grueso, sellado sobre la brasa fuerte y terminado al costado, donde el calor es más suave.

El más marmoleado de la carta. La grasa se derrite adentro y lo deja jugoso sin necesidad de salsa.

Dos horas de brasa suave. Se corta con el tenedor y es el que más piden para compartir.
Lo que va al costado
No compramos nada congelado. La sopa paraguaya y el chipa guasu salen del horno dos veces por día, y la mandioca se hierve a la mañana.
La casa
Noventa cubiertos, luz baja, ladrillo y la parrilla a la vista. Atrás, un salón privado para veinticuatro personas.





Lo que dicen
Pedimos la tira de costilla para compartir y no nos entró el postre. El punto de la carne fue exacto y el servicio, atento sin ser invasivo.
Fuimos por el cumpleaños de mi papá. Nos dieron el salón de atrás, trajeron la torta con velas y el flan de la casa es una locura.
Vengo desde Foz cada dos semanas. La provoleta y el asado de tira valen el viaje. Reservá, porque los viernes se llena.
Tu mesa te espera
Reservá en un minuto y elegí dónde sentarte: el salón, la vereda techada o frente a la parrilla, para ver cómo trabaja el parrillero.